Los primeros meses de vida de un bebé pueden estar llenos de momentos hermosos, pero también de retos inesperados. Uno de los más comunes —y estresantes— para madres y padres es enfrentarse a los cólicos en bebés.
Ese llanto inconsolable, que parece no tener causa aparente, puede causar preocupación, cansancio y frustración.
Los cólicos suelen aparecer alrededor de las dos semanas de vida y pueden durar hasta los tres o cuatro meses. Aunque su origen no siempre es claro, se cree que están relacionados con la inmadurez del sistema digestivo, la acumulación de gases o incluso la sensibilidad a ciertos estímulos.
Afortunadamente, existen maneras naturales y efectivas de aliviar este malestar, especialmente si se trata de un bebé muy pequeño.
A continuación, te compartimos algunos remedios caseros para cólicos en bebés de 1 mes, fáciles de aplicar en casa y sin necesidad de medicamentos.
1. Masajes suaves en el abdomen
Los masajes para cólicos son uno de los métodos más recomendados por especialistas. Puedes hacerlos después del baño o entre tomas, con las manos limpias y tibias. Coloca a tu bebé boca arriba y haz movimientos circulares sobre su pancita, en el sentido de las agujas del reloj.
También puedes flexionar suavemente sus piernitas hacia su abdomen para ayudarlo a liberar gases. Esta práctica no solo alivia el dolor, sino que también fortalece el vínculo afectivo entre tú y tu bebé.
2. Porteo ergonómico o posición vertical
Llevar al bebé en brazos, especialmente en posición vertical, ayuda a que los gases acumulados puedan salir más fácilmente. Puedes usar un fular o portabebés ergonómico para mantenerlo cerca de tu cuerpo mientras haces otras actividades ligeras. El calor corporal, el movimiento y el sonido de tu voz pueden ayudar a tranquilizarlo.
3. Baño tibio relajante
El agua caliente tiene un efecto calmante sobre los músculos abdominales. Un baño tibio, breve pero reconfortante, puede reducir los espasmos digestivos.
Después del baño, sécalo bien y acúnalo en un ambiente tranquilo. A veces, ese pequeño cambio de rutina puede marcar la diferencia.
4. Ambiente sereno y poco estímulo
Durante los episodios de cólico, es importante reducir al mínimo los estímulos: luz tenue, poco ruido y un entorno relajado. Cantarle suavemente, hacer ruido blanco (como el del ventilador o una app) o mecerlo lentamente puede tener un efecto tranquilizante.
5. Revisa tu alimentación (si das pecho)
Si estás lactando, ten en cuenta que algunos alimentos que consumes pueden causar gases en el bebé.
Consulta con tu pediatra si es recomendable evitar temporalmente productos como los lácteos, el brócoli o las legumbres. A veces, pequeñas modificaciones en tu dieta pueden reducir los cólicos en tu bebé.
Además de los ajustes dietéticos, la incorporación de probióticos específicos para el bebé ha demostrado ser una estrategia prometedora. La cepa BB-12®, por ejemplo, es una de las más estudiadas y se ha asociado con beneficios significativos en la reducción de los cólicos del lactante.
Es importante subrayar que los cólicos en bebés no representan un problema de salud grave.
Aunque el llanto pueda parecer alarmante, si tu bebé se alimenta bien, gana peso y no presenta otros síntomas como fiebre, vómito o cambios en las evacuaciones, probablemente se trate de un cuadro de cólicos normal.
No obstante, si los episodios se prolongan por más de tres horas al día, más de tres días a la semana, durante más de tres semanas seguidas, lo ideal es acudir al pediatra para descartar cualquier otra causa.
Los padres no siempre pueden eliminar el malestar de inmediato, pero sí pueden acompañar al bebé con cariño y paciencia. Y eso hace una gran diferencia.
El contacto cercano, el consuelo y los cuidados diarios ayudan no solo a calmar al bebé, sino también a fortalecer la confianza y la conexión emocional.
Con estos remedios caseros para cólicos, puedes darle alivio a tu pequeño sin complicaciones y sin necesidad de productos invasivos. A veces, lo más natural también es lo más poderoso.
